Hoy culminó el taller introductorio de edición audiovisual, tras tres jornadas de aprendizaje, intercambio y creación, en las que los participantes adquirieron herramientas para desarrollar sus propias piezas audiovisuales y fortalecer sus competencias técnicas y creativas.
La capacitación tuvo como principal objetivo acercar conocimientos de producción y edición audiovisual a la comunidad sorda, garantizando que los contenidos fueran impartidos de manera accesible y adaptada a sus necesidades. Durante el proceso, se trabajó con el acompañamiento de intérpretes de Lengua de Señas Cubana y el apoyo del equipo docente, favoreciendo una experiencia inclusiva para todos los participantes.
Para Naomy, profesora líder del taller, esta primera experiencia como docente representó un desafío enriquecedor, especialmente por la diversidad del grupo conformado por personas sordas y oyentes, adolescentes, jóvenes y adultos. “El reto principal fue lograr que la información fuera realmente comprendida por todos los participantes”, destacó, resaltando la importancia de crear estrategias que permitieran un aprendizaje equitativo.
La profesora señaló además que muchos de los asistentes llegaron al taller con la motivación de aprender nuevas herramientas, pero también con una necesidad profesional concreta, por lo que valoró la oportunidad de acompañarlos en un proceso que contribuye directamente a su desarrollo y preparación.
El trabajo en equipo entre las profesoras Naomy, Gaby, Mailen y Paula fue clave para el éxito de la experiencia. A través de la división en grupos y la atención personalizada, las docentes pudieron orientar a los participantes durante la realización de sus ejercicios finales, logrando que todos concluyeran satisfactoriamente sus proyectos audiovisuales.
Uno de los momentos destacados del taller fue la participación de Laura Sofía, quien sobresalió por su dedicación, interés en los contenidos y habilidades en el manejo de los programas de edición. Como muestra de su compromiso, realizó dos productos audiovisuales, superando la meta inicial de crear una sola pieza durante la capacitación.
También tuvo un papel significativo la participación de los intérpretes de Lengua de Señas Cubana Abrahán, Annie e Isis, quienes además de apoyar la comunicación entre docentes y estudiantes sordos, se incorporaron como participantes del taller. Esta experiencia abrió nuevas posibilidades de colaboración, entre ellas la realización de futuras ediciones en la Facultad de Lenguas Extranjeras, dirigidas a estudiantes del Técnico Superior de Traducción e Interpretación de Lengua de Señas Cubana, con el propósito de compartir modelos de edición aplicados a la producción de audiovisuales accesibles del Centro Cultura entre las Manos.
Como resultado de esta primera edición, los participantes culminaron con las herramientas necesarias para crear y editar contenidos audiovisuales de manera independiente. La experiencia dejó resultados positivos y motivación para continuar desarrollando espacios de formación donde la accesibilidad, la creatividad y la inclusión sean pilares fundamentales.
De cara al futuro, el equipo organizador aspira a ampliar la participación de la comunidad sorda en próximas ediciones, perfeccionando los detalles de la propuesta y fortaleciendo un modelo de enseñanza audiovisual cada vez más accesible y adaptado a las necesidades de sus participantes.